Saturday, September 14, 2024

La ciencia de la heráldica

Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

Hay temporadas en que la fascinación por los escudos de armas se ve en letreros, ropa, vajilla, chequeras, joyería, etc. Esta locura aunque es inofensiva es un claro abuso de la simbología heráldica.

Los escudos de armas son otorgados por un colegio heráldico en un reino a individuos para su uso personal y de sus descendientes. No se le otorgaban a familias o apellidos. No todos son descendientes de alguien que se le otorgó un escudo de armas. La única manera de saber si se es descendiente de un poseedor de un escudo de armas, es realizando la investigación; porque el escudo de armas se pasa de generación en generación dentro de una familia de acuerdo a las estrictas reglas de la heráldica.

Los escudos de armas, así como los conocemos se originaron en el siglo XII en Inglaterra cuando los hombres usaban armadura y que al estar con la visera del yelmo cerrada, los hacía completamente difícil de distinguir. Para evitar que se atacaran entre compañeros, cada caballero se identificaba con una figura de colores en el escudo de batalla. Poco a poco, estos símbolos también se ponían en el caballo, en un banderín, la lanza o en una sobrevesta que se ponían encima de la armadura y de ahí de origina el término escudo de armas.

Esta costumbre creció y llegó el momento en que dos caballeros estaban usando el mismo símbolo. Así que fue necesario comenzar a llevar un registro en cuanto al derecho que tiene un individuo para usar un símbolo heráldico en específico. Nobles y caballeros terminaron por contratar a heraldos a los que se les asignaba la tarea de presentar a sus amos en eventos públicos recitando sus historias familiares y logros militares. También tenían la tarea de crear y registrar los escudos de armas.

Con el tiempo los heraldos reales  de varios reinos se convirtieron en colegios heráldicos, comenzando con los heraldos franceses en 1407 e Inglaterra en 1484. Los elementos de la heráldica eran los mismos en el oeste de Europa, el sistema que los gobernaba la manera en que se heredaban cambiaba de un reino al otro. El sistema en Inglaterra era algo complicado en cuanto al heredar el escudo y sobre el combinar el escudo de la esposa con el del esposo, siempre que la mujer fuera la heredera legítima de su escudo. Para un hombre, sus armas están en un escudo, pero las armas para una mujer soltera, a menos que sea una reina, se ponen en una figura en forma de diamante porque las mujeres no van a la guerra. La heráldica tiene su propio lenguaje para los colores y figuras. Or es oro, argén es plata, gules es rojo y azur es azul.

De 1528 a 1704 Inglaterra realizó visitas para determinar los escudos de armas que se estaban usando y quién tenía el derecho a usarlas. Los heraldos registraron extensos archivos de escudos y genealogías que todavía existen. Francia hizo lo mismo del siglo XIV al XVII. En Escocia, si alguien esta usando un escudo de armas que no puede probar le corresponde, puede ser multado e incluso enviado a prisión.

En México, no hay una autoridad que otorgue escudos de armas ni hay manera de controlar que no se use un escudo que no sea el propio. Es un número limitado de personas los que saben algo sobre heráldica. Los abusos sobre el tema de la heráldica son frecuentes ya que no se respeta. La gente toma un escudo de armas porque el apellido coincide sin importar si realmente les corresponde o no. Así ha habido publicaciones que muestran escudos de armas sin importar si realmente hay una conexión o no. Eventualmente crónicas de escudos de armas aparecían en revistas y periódicos sin importar si es correcto o no y algunos cobraban mucho por proporcionar un escudo y la reseña del apellido para ser enmarcado. En algunos casos vendían libros sobre un apellido dando una reseña genérica y un enlistado de supuestos parientes en todo el país.

Para un genealogista serio, debe ser decepcionante que sin haber encontrado un antepasado con escudo de armas, vea en la casa de su amigo un escudo de armas sin haber hecho la investigación pertinente. Pero a esta gente, no se les puede explicar que están mal porque ya pagaron y estan convencidos de que es correcto y les pertenece. Pero ellos son los que salen perdiendo porque se están perdiendo de la satisfacción de haber investigado un antepasado. La genealogía no es un camino para conseguir un estatus social sino una investigación honesta de antepasados, sin importar su posición social.

Cualquier mexicano interesado en genealogía y heráldica tiene que estar consciente de que no todos los antepasados eran de origen noble o distinguido. Muchos eran hombres de campo, granjeros o comerciantes que no tenían escudos de armas. No siempre se va a encontrar un antepasado ligado a nobles, reyes u otros con derechos a un escudo de armas. No se debe pensar en un escudo de armas en los inicios de una investigación genealógica. Se debe probar una línea ascendiente primero por varonía. Se puede también diseñar su propio escudo de armas, siempre que sea a través del rey de armas del país en cuestión donde haya nacido el antepasado.

Las mejores fuentes para consultar escudos de armas, son Luis Salazar y Castro, Endika Mogrobejo, Cadenas y Vicent y Piferrer.


Escudo de armas de la familia Villaseñor. Esta familia se puede trazar aproximadamente hasta el siglo XIV. Fue el capitán Juan de Villaseñor y Orozco el que estableció el apellido en México.

#villasenor; #genealogia, #antepasados

Sunday, September 01, 2024

Los “Antepasados de Entrada” y los “Antepasados Populares”

 Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

(Artículo publicado por primera vez por el autor el 6 de enero del 2005 en una página familiar privada -Corgomiuri- y reeditado para esta página).

Antepasados Populares

Todos los antepasados nos llevan a saber un poco más sobre nuestras raíces pero incluso entre los antepasados hay sus diferencias. El primero que menciona esta diferencia es el señor Timothy Field Beard en su libro publicado en 1977, “How to Find Your Family Roots” (Cómo Encontrar las Raíces de su Familia). El señor Beard nos dice que los “Antepasados Populares” son aquellos personajes conocidos que sobresalieron por alguna razón, ya sea que fueron los primeros pobladores en algún lugar, hicieron algo en beneficio de la sociedad, dejaron huella por su profesión, etc., y que han dejado una gran descendencia. No todos los antepasados populares fueron personajes que sobresalieron ni tampoco es sinónimo de que hayan sido ricos o con títulos importantes. Esto no quiere decir que sean insignificantes. De cualquier manera siguen siendo populares y un gran punto de referencia para muchas familias. Tampoco tienen que ser antepasados que vivieron hace muchos siglos. Pueden ser relativamente recientes. En el caso de la familia Michel, por ejemplo, esta don Pedro Regalado Michel Corona. Muchos de los miembros de esta familia que he localizado e identificado sus ramas, tienen como punto de referencia a don Pedro Michel ya sea como antepasado directo o indirecto y esto lo hace un antepasado popular. Otra razón que lo hace un antepasado popular es que fue un personaje importante a nivel local y estatal. De él se derivan muchas familias y no todas llevan el apellido Michel en primer término.

Otro antepasado popular es Cristóbal Ordóñez. El era hermano de Juan Michel, que fue conquistador y recibió escudo de armas por sus servicios a la Corona. Juan solo tuvo una hija y por lo tanto el apellido se iba a perder. Lo que hizo Cristóbal fue que a sus hijos les dio como apellido, uno compuesto: Michel Ordóñez y así permaneció hasta finales del siglo XVIII cuando todos los integrantes de esta familia quitaron el Ordóñez para quedarse solo con el Michel. Cristóbal sobresalió por haber sido uno de los primeros pobladores y co-fundadores de la ciudad de Guadalajara a pesar de su corta edad. De él han salido cientos (posiblemente ya sean miles) de familias que han continuado su apellido o lo han perdido pero que siguen llevando su sangre. Hay muchos Michel que se identifican con otros personajes miembros de la misma familia, pero no todos mencionaban a Cristóbal. Eventualmente se dieron cuenta de que descendían de él.

El Capitán Juan de Villaseñor y Orozco, fundador de Valladolid (ahora Morelia), Michoacán, es otro que es usado como punto de referencia por miles de personas dentro de sus genealogías. De él descienden infinidad de personajes conocidos a nivel local, estatal, nacional e internacional. Es tan abundante su descendencia que se le llama el “Abraham de las Américas”. Rodrigo Díaz de Vivar, mejor conocido como “El Cid Campeador”, es otro antepasado popular. Hace algunos años encontré cuando andaba buscando conexiones para otros antepasados, una pequeña referencia al Cid. Me dió curiosidad y al seguir investigando me encontré con la sorpresa de que algunos reyes de España habían sido sus tataranietos. Uno de ellos, fue Alfonso VIII, antepasado para varios miembros de la familia Michel. Para genealogistas en otros países, antepasados populares puden ser Brian Boru o Neil de los Nueve Rehenes para los irlandeses; para los escoceses Robert the Bruce, John Knox Annie Laurie. Para los rusos, Yaraslav; para los españoles, Rodrigo Díaz de Vivar el Cid Campeador; los ingleses tienen a Alfredo Magno, William el Conquistador o algún personaje que haya firmado la Carta Magna en Inglaterra y que es el equivalente a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. En Francia, los genealogistas tienen a San Luis y Juana de Arco. Woden, Carlomagno y Martín Lutero, son antepasados populares para los alemanes. Estados Unidos, como es cosa sabida, fue poblado por los que viajaban en en barco llamado Mayflower en 1620. Algunos de los antepasados populares que venían en ese barco eran: William Brewster, Isaac Allerton, Augustine Herman, Theopolus Eaton, Ann Lloyd, Ann Marbury Hutchinson y Priscilla Mullen.

Antepasados de Entrada

Los antepasados de entrada son aquellos que “dan entrada” o le permiten a uno continuar la genealogía más allá de los 500 años y son la conexión hacia antepasados que pertenecen a la nobleza. Algunos antepasados populares también pueden ser antepasados de entrada como es el caso de Ann Lloyd, en Estados Unidos, que fue una mujer muy poderosa en su tiempo y estuvo casada con Thomas Yale. Su nieto Elihu Yale, eventualmente dejó una gran fortuna que donó y que fue la que se usó para construir la Universidad de Yale. Ann Lloyd tenía antepasados que pertenecían a la nobleza de Inglaterra y por lo tanto, su genealogía puede llegar hasta Carlomagno y esto es lo que la hace un antepasado de entrada. Para poder continuar más allá del año 1500, se debe encontrar la conexión con un antepasado con enlaces a la nobleza. Es muy poco común poder continuar sin un antepasado noble. Se han dado casos, pero es muy difícil. Aún dentro de la genealogía en México, si no se han identificado antepasados en España, pero se quiere llegar más allá de los 500 años, hay que hacer la conexión con Moctezuma para poder llegar hasta el siglo XIII. Antepasados de entrada para ramas de la familia Michel que conectan con la familia Cervantes y/o Villaseñor, tenemos a: Catalina de Cervantes, esposa de Juan de Villaseñor y Orozco. Otro sería Feliciana Gómez García que estaba casada con José Santa Ana, patriarca de los Santana en Tecolotlán, Jalisco. Baltazar Temiño y Bañuelos, fundador de Zacatecas, es otra línea que se puede seguir. Muchas personas y genealogistas que tienen a Juan de Villaseñor y Catalina Cervantes entre sus antepasados ignoran que Catalina es una antepasado de entrada pues ella desciende de la más alta y pura nobleza no solamente española, sino francesa, alemana, rusa, húngara, inglesa, entre otras más. Por lo tanto, los descendientes de ella pueden trazar su genealogía hasta Carlomagno en el año 776 y de ahí hasta Clovis en el año 445. Además de que Catalina es descendiente de El Cid y de Yaraslav. O sea, que varias ramas de la familia Michel tienen como antepasados populares y de entrada a los personajes que en otros países son los puntos de referencia y las metas a alcanzar para genealogistas en Alemania, Inglaterra, Francia, Rusia, España, además de otros países.

Esto es algo que aprendí en 1986 mientras estudiaba genealogía y me sumergía en los libros sobre las genealogías de otras familias, de Casas Reales y de personajes como Sir Winston Churchill, Henry Ford, los Astor, los Vanderbilt, entre otras. Llegar a Carlomagno se logró conseguir cuando yo era uno de los genealogistas para el grupo de familias CorGoMiUri (Corona, Godoy, Michel, Uribe). Revisé el libro sobre los parientes Garibi y antepasados Villaseñor. Una investigación que se completó yendo a la biblioteca. Durante esa investigación encontré el nombre del cónsul romano que se tiene por antepasado para Catalina Cervantes: Mario Sulpicio Quirino. La conexión no esta bien definida. Dos genealogistas aficionados de la familia Michel tenían como punto de referencia, que había un cónsul romano en la genealogía de Catalina pero no sabían ellos nada más fuera de eso. Por lo que me di a la tarea de encontarlo. Después de ese cónsul, aparecieron otros como el primer Juez de Castilla Nuño Rasura, que también, lo único que tenían estos dos miembros de la familia Michel era la referencia de que Catalina de Cervantes era descendiente de él pero no sabían cómo.

Lo importante es que no hay que apresurarse a querer encontrar un escudo de armas o pretender llegar muy lejos sin tener por lo menos los primeros 500 años. Es una pérdida de tiempo buscar un escudo de armas sin saber si es el que corresponde a la familia que investiga uno. Lo correcto es ser respetuoso de la heráldica y no tomar cualquier escudo solo porque lleva el apellido que se busca. Hay que llegar primero al tiempo de la conquista. Una vez estando ahí, la investigación toma otro rumbo y se vuelve más interesante. Pero más sobre los escudos de armas en otra ocasión.

La imagen corresponde al Capitán Juan de Villaseñor y Orozco. Conquistador y fundador de Valladolid, que hoy es Morelia, Michoacán. Es considerado un antepasado de entrada porque su esposa, Catalina Cervantes de Lara desciende de la nobleza española que conecta con Carlomagno.

Friday, August 23, 2024

La Familia Plazola en México

Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

El apellido Plazola aparece en Italia, España y México. Existen varias variaciones del nombre, como Plazaola, Plazolo, Plazasola, entre otras, pero la variación que ha sido una constante a lo largo de los siglos ha sido Plazola o Plasola. El registro más antiguo en México parece ser el matrimonio entre Pedro Plazaola y Cathalina Montaño. Se casaron el 3 de marzo de 1686 en Guadalajara, Jalisco. En Sudamérica, el registro más antiguo de un Plazola es el de Ignacio Plazola cuando se casó con Juana Lorenza Hernández alrededor de 1728 en Venezuela. En Europa las primeras citas son las de Ramona de Llano y Plazola, hija de Francisco de Llano y Plazola y María de Llano. Fue bautizada el 2 de marzo de 1782 en San Pedro Apóstol, Labaluga y Vizcaya, España. Y el de Ramona Antonia de Llano y Plazola, bautizada el 25 de enero de 1764 en San Pedro Apóstol, Labaluga, Vizcaya, España. Era hija de Francisco de Llano y Plazola y Nicolasa de Garay. Este Francisco de Llano y Plazola y muy posiblemente el mismo se casó dos veces.

En el estado de Jalisco, México, la familia Plazola se instaló principalmente en los pueblos, ahora ciudades de El Grullo, Autlán, Mascota, Cocula, Ocotlán, San Sebastián del Oeste y Ciudad Guzmán. Aunque hay Plazola's por todo México, siendo Jalisco el principal estado donde se asentó esta familia.

La frase familiar

Esta familia está rodeada de leyenda, misterio y un silencio muy misterioso entre los miembros de la familia. Además, tienen un dicho que ha sobrevivido a los siglos, es exclusivo de esta familia y es el "sello familiar" o frase que identifica a los miembros de la familia. La frase dice:

"Cuando vean un Plazola, salúdenlo porque es un pariente".

¿Cuántos Plazola recuerdan estas palabras mencionadas por los abuelos? Estoy seguro de que hay muchos. Me ha tocado toparme con Plazolas que me han dicho que en su familia se llegó a mencionar. He visto a jóvenes y mayores reírse cuando se lo menciono. Lo recuerdan de inmediato. Y para todos aquellos Plazola que piensan que no están relacionados con otros Plazola, rápidamente cambian de opinión en cuanto escuchan esta frase. Inmediatamente identifican la frase como una que habían escuchado mencionar a sus padres y abuelos a lo largo de los años.

La leyenda de los cuatro hermanos

Esta leyenda también sobrevive desde hace bastante tiempo. Esta también es una historia muy interesante. No menciona un período de tiempo, ni un evento que ayude a establecer en qué siglo ocurrió pero, por las fechas que tenemos de los primeros Plazolas en México, podemos decir con seguridad que posiblemente fue a finales del siglo siglo XVII no mediados del siglo XIX como cuenta esta leyenda. Esta versión cuenta la historia que cuatro hermanos Plazola vinieron de Italia a México. Todos ellos se dirigieron al estado de Jalisco. Uno radicado en Mascota, Jalisco, el segundo hermano en Cocula, Jalisco, uno más en Autlán, Jalisco y el último hermano Plazola radicado muy posiblemente en Ciudad Guzmán. Dice esta historia, que años después, un emisario de Italia, fue a Jalisco a buscarlos. Les dijo a los hermanos que habían sido mencionados en el testamento de un miembro de la familia. La historia no menciona si el miembro de la familia era el papá o la mamá o algún otro pariente, pero iban a recibir una herencia. Ninguno de los hermanos aceptó ir porque no podían costear el viaje. Al menos eso le dijeron al emisario. El emisario parece ser que nunca regresó. No se sabe si esta historia puede respaldarse con pruebas, pero lo curioso es que todas las ramas de la familia conocen esta historia. Pero esta historia de los cuatro hermanos, es falsa. No pasó en el siglo XIX. Y de ser cierta, tuvo que haber sido en el siglo XVI o XVII.

Familia Plazola: ¿italiana o española?

En Italia existen muchas referencias a familias que llevan este nombre. Además, en España puedes encontrar el apellido Plazola. Pero hasta ahora los Plazola que se asentaron en México todos aparecen registrados como españoles. La historia de los cuatro hermanos italianos Plazola contradice los orígenes de los Plazola encontrados en México. Los registros más antiguos de esta familia en México afirman que eran españoles, no italianos. Sin embargo, la historia es muy interesante y seguirá siendo un misterio hasta que pueda demostrarse. Es muy posible que la familia tenga raíces italianas pero debe ser antes del siglo XVII. Podríamos estar hablando de una familia italiana que se mudó a España y luego a México. Hasta ahora, mi investigación no me ha llevado a Italia. Todavía estoy trabajando en el lado mexicano de la familia conectando tantas ramas como sea posible y descubriendo la historia oculta de los Plazola.

Plazola, Jalisco, México

Lo creas o no, hay un pequeño pueblo en el estado de Jalisco, llamado Plazola. Se encuentra al sur de Villa de Purificación, al oeste de Cuautitlán de García Barragán, al norte de Cihuatlán y al este de Chamela. ¿Podría ser este el primer asentamiento de esta familia? Es probable, pero desconocido. Se dice que en el 2020 solo 232 personas viven en Plazola, Jalisco.

Sentido de familia

A pesar de la distancia la familia Plazola está muy orgullosa de su historia, anécdotas, familiares, etc., pero no se frecuentan. Al menos, no como otras familias. Saben que están relacionados entre sí pero nadie sabe exactamente cómo. Sólo un puñado de miembros de la familia conocen sus relaciones familiares. Es posible que nunca se sepa por qué no existe una relación más estrecha entre los miembros de su familia. Pero la familia Plazola está orgullosa de sus orígenes y de la historia de la familia.

Silencio en la familia

Por alguna extraña razón, esta familia no habla con sus miembros sobre la historia de la familia. No transmiten ningún dato genealógico y no frecuentan, a otros miembros de la familia. ¿Por qué es esto? Nadie puede explicarlo. Pero es un hecho que continúa hasta el día de hoy. Los pocos familiares que conocen información genealógica o histórica tienen dificultades para obtenerla porque nadie puede explicar ni transmitir nada. Y sin embargo, apoyan el reconocimiento de la familia transmitiendo lo que yo llamo el sello o frase de la familia: “Cuando vean un Plazola, salúdenlo porque es pariente”. Es sorprendente que con tanto silencio la información haya llegado hasta nuestros días.

Gracias a los mayores de la familia que se interesaron en preservar datos genealógicos y anécdotas, es que tenemos algo de información sobre esta tan interesante y misteriosa familia. Incluso los nombres de los familiares que murieron quedaron en el pasado. Las generaciones recientes no tenían idea de la existencia de tíos y tías. Mi abuela pensaba que su padre solo había tenido dos hermanos cuando en realidad fueron mas de cinco. Nunca fueron mencionados en su familia. Casi 130 años después comencé a destapar los nombres que ella no sabía que existían y los padres o abuelos nunca dijeron nada sobre ellos. En otras familias este tipo de información se transmitía de generación en generación y los conocimientos de tíos y tías de otras épocas estaban presentes en la mente de las nuevas generaciones.

Familia de primeros pobladores y personalidades

El Grullo, Jalisco, se ubica hacia el suroeste del estado y al este de la región de Autlán a la que pertenece. Unión de Tula y Ejutla están al norte de El Grullo, al este están El Limón y Tonaya. El Grullo fue una hacienda que perteneció a don Pedro Regalado Michel Corona aproximadamente desde principios del siglo XIX. En 1860, sólo había 32 casas en los terrenos de la hacienda. En total, la población era 120. Estos 120 eran los miembros de las 10 familias que vivían en los terrenos de la hacienda. Sus apellidos eran: Rosas, López, Naranjo, Espinosa, Pimienta, Villa, Preciado, Zamora, Barbosa y Plazola. Según otro historiador, parece ser que el Plazola que estaba ahí en 1860 pudo haber sido Esteban Plazola.

La familia Plazola ha dado miembros distinguidos en diferentes ámbitos. Uno de ellos sería el Lic. Héctor Pérez Plazola, que ocupó diferentes puestos en el ámbito político. Fue diputado estatal y diputado federal. Fue candidato a gobernador del estado de Jalisco en 1988. Se retiró después de haber sido Senador de la República.

Es una familia muy extensa. Y no se ha terminado de descubrir el origen ancestral de esta familia antes de llegar a México; si es española o italiana se descubrirá, tarde o temprano más adelante. Por lo pronto se tiene a historia de la familia en México cubriendo casi 400 años.

Registro de matrimonio de Juan Andrés Plazola y Lorenza de Espinosa. Juan Andrés es el Plazola más antiguo encontrado hasta el momento en Jalisco. Se casaron en 1709.

Sunday, August 18, 2024

Matrimonio entre primos: una mina de oro para los genealogistas

Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

Por lo general, lo primero que alguien piensa cuando oye hablar de primos que se casan con primos es "el horror del incesto". Pero no se trata de eso en absoluto, y tiene un significado más profundo y un propósito completamente diferente entre las familias mexicanas.

Una gran familia

En siglos pasados, cuando los pueblos y ciudades apenas comenzaban, la población podía contarse por cientos y, a veces, por miles. Las bajas cifras de población de estos pueblos, permitieron que las familias acabaran emparentadas entre sí varias veces. En cosa de 50 a 100 años, el 50-70% del pueblo podría estar compuesto prácticamente de una misma gran familia. Tal es el caso de la ciudad de El Grullo, Jalisco.

Origen de El Grullo, Jalisco

Inicialmente, era la Hacienda Zacate Grullo, que era propiedad de don Pedro Regalado Michel Corona. Según la primer historia de la población escrita por el sacerdote Jerónimo Pérez, en 1860 vivían en la zona de lo que ahora es El Grullo, 120 personas. Esos 120 pertenecían a 10 familias y ninguna de ellas estaba emparentada entre sí. En 1920, 9 de esas 10 familias ya compartían descendientes pues se habían casado entre sí y formaban una gran familia. Una explicación para esto es que en realidad no había nadie más con quien casarse a menos que fueran a otra población. Y aún así, yendo a otra población se podían topar con parientes de las otras diez familias. Y así es como las familias acabaron casándose entre sí varias veces. Pero antes del siglo XX, los motivos de los matrimonios entre parientes eran una historia completamente diferente. Esta era una historia de poder, abolengo, estatus social, estar en la familia adecuada, casarse con el hombre o la mujer adecuados, propiedades y dinero.

Encomiendas y otras propiedades

Una de las razones por las que las familias se casaban varias veces con otras familias, era para preservar las propiedades dentro de la familia. En los primeros tiempos de los conquistadores, por sus servicios a la corona, los conquistadores recibían lo que se llamaba encomiendas. Estas encomiendas, por decreto, se perdían a la muerte del conquistador que la recibió. Pero los conquistadores, vieron la manera de convencer a la corona de que se extendiera la vida de las propiedades, quedando que las encomiendas fueran de tres vidas, o sea, 3 generaciones. Pero las familias de los conquistadores se casaron con descendientes de otros conquistadores. Es así que lograron no solo conservar las encomiendas pero extenderlas más allá de las 3 generaciones. Es así como estas familias utilizaron el matrimonio para preservar sus propiedades.

Aristocracia

Algunas de estas familias pertenecían a familias que tenían un linaje distinguido o eran descendientes de la realeza. Estas familias componían lo que se conocía y se conoce todavía como la aristocracia. Sus apellidos fueron la mayor pista para saber el "quién es quién" en la genealogía de México. Algunos de ellos todavía conservaban sus títulos nobiliarios; otros no tenían títulos pero tenían el nombre para acreditar su origen aristocrático. Para preservar títulos, propiedades, dinero o el nombre que los unía a su asombrosa ascendencia, estas familias se casaban con miembros de su propia familia o con otras familias aristocráticas, una y otra vez. Después de cien o doscientos años de hacer esto, sus descendientes mantuvieron su sangre "pura". Es decir, no se casaron con nativos, ni con indios, sólo con españoles. Con este procedimiento mantenían una sangre muy "concentrada", que era el resultado de muchos años de casarse con primas lejanas y no tan lejanas.

Dispensas matrimoniales

Era necesaria una dispensa matrimonial para permitir todos estos matrimonios entre primos. Aquí es donde el genealogista se gana la lotería. El sacerdote lo haría a través de un extenso informe sobre el parentesco consanguíneo de la pareja. Iniciaba con el sacerdote explicando que la pareja esta emparentada. Luego, el novio daba su versión sobre lo que sabía de su parentesco con la novia; luego la versión de la novia; una declaración de dos o tres testigos que conocen a la pareja y conocen su parentesco y una carta final del sacerdote. Todo se enviaba a la Sagrada Mitra (el órgano de gobierno estatal de la iglesia) para su aprobación. Luego la Sagrada Mitra lo devolvía aprobando la unión y el sacerdote hacía una carta final en la que mencionaba que el matrimonio había sido aprobado. El sacerdote que tenía dotes artísticas dibujaba un árbol genealógico mostrando la línea directa de los novios. El que no, solo anotaba cómo el hombre y la mujer estaban unidos por el antepasado común haciendo dos columnas de nombres con el nombre del ancestro común centrado en la parte superior.

Estas dispensas, son una mina de oro para el genealogista porque si el marido y la mujer eran parientes lejanos o si estaban emparentados a través de varias líneas, la representación del árbol genealógico en el documento incluía más detalles y más generaciones. En un solo documento puede uno encontrar hasta seis generaciones. También las dispensas matrimoniales dan una mirada interna a la forma en que las personas pensaban, vivían, las cosas en las que creían, sus valores morales, a veces algún escándalo, entre otras cosas.

Investigué un caso en el que la pareja dijo no saber que estaban emparentados entre sí. Se casaron y tuvieron que volver a casarse cuando su tío los entregó a la iglesia, alegando que se habían casado sin hacer dispensa. Se desató un escándalo, la mujer suplicó en su declaración que le permitieran seguir casada, porque ya tenía un hijo y no podía darse el lujo de volver a vivir con su madre. También afirmó que no podía casarse con alguien más porque nadie iba a aceptar el hijo de otro hombre. Además, uno de los testigos murió durante la investigación, lo que complicó las cosas. Al final, su parentesco consanguíneo fue aprobado y se volvieron a casar casi un año después. Lo que sí tuvieron que hacer fue irse a vivir a otra población porque no pudieron con las habladurías.

Si alguien esta escribiendo la historia de su familia y se topa con una dispensa matrimonial, este documento dará mucho material para construir un relato más detallado de la familia en siglos pasados. Una mirada interna a la forma de pensar de los antepasados, su estilo de vida, valores morales y familiares. Detalles que no obtendrá en ningún otro lugar. Un relato invaluable de la historia familiar, contado en las palabras de los antepasados.

 

Primer hoja de la dispensa de José Francisco Sánchez Ronquillo Santana y Agustina Corona Michel, del año 1800 en Tuxcacuesco, Jalisco.