Saturday, September 14, 2024

La ciencia de la heráldica

Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

Hay temporadas en que la fascinación por los escudos de armas se ve en letreros, ropa, vajilla, chequeras, joyería, etc. Esta locura aunque es inofensiva es un claro abuso de la simbología heráldica.

Los escudos de armas son otorgados por un colegio heráldico en un reino a individuos para su uso personal y de sus descendientes. No se le otorgaban a familias o apellidos. No todos son descendientes de alguien que se le otorgó un escudo de armas. La única manera de saber si se es descendiente de un poseedor de un escudo de armas, es realizando la investigación; porque el escudo de armas se pasa de generación en generación dentro de una familia de acuerdo a las estrictas reglas de la heráldica.

Los escudos de armas, así como los conocemos se originaron en el siglo XII en Inglaterra cuando los hombres usaban armadura y que al estar con la visera del yelmo cerrada, los hacía completamente difícil de distinguir. Para evitar que se atacaran entre compañeros, cada caballero se identificaba con una figura de colores en el escudo de batalla. Poco a poco, estos símbolos también se ponían en el caballo, en un banderín, la lanza o en una sobrevesta que se ponían encima de la armadura y de ahí de origina el término escudo de armas.

Esta costumbre creció y llegó el momento en que dos caballeros estaban usando el mismo símbolo. Así que fue necesario comenzar a llevar un registro en cuanto al derecho que tiene un individuo para usar un símbolo heráldico en específico. Nobles y caballeros terminaron por contratar a heraldos a los que se les asignaba la tarea de presentar a sus amos en eventos públicos recitando sus historias familiares y logros militares. También tenían la tarea de crear y registrar los escudos de armas.

Con el tiempo los heraldos reales  de varios reinos se convirtieron en colegios heráldicos, comenzando con los heraldos franceses en 1407 e Inglaterra en 1484. Los elementos de la heráldica eran los mismos en el oeste de Europa, el sistema que los gobernaba la manera en que se heredaban cambiaba de un reino al otro. El sistema en Inglaterra era algo complicado en cuanto al heredar el escudo y sobre el combinar el escudo de la esposa con el del esposo, siempre que la mujer fuera la heredera legítima de su escudo. Para un hombre, sus armas están en un escudo, pero las armas para una mujer soltera, a menos que sea una reina, se ponen en una figura en forma de diamante porque las mujeres no van a la guerra. La heráldica tiene su propio lenguaje para los colores y figuras. Or es oro, argén es plata, gules es rojo y azur es azul.

De 1528 a 1704 Inglaterra realizó visitas para determinar los escudos de armas que se estaban usando y quién tenía el derecho a usarlas. Los heraldos registraron extensos archivos de escudos y genealogías que todavía existen. Francia hizo lo mismo del siglo XIV al XVII. En Escocia, si alguien esta usando un escudo de armas que no puede probar le corresponde, puede ser multado e incluso enviado a prisión.

En México, no hay una autoridad que otorgue escudos de armas ni hay manera de controlar que no se use un escudo que no sea el propio. Es un número limitado de personas los que saben algo sobre heráldica. Los abusos sobre el tema de la heráldica son frecuentes ya que no se respeta. La gente toma un escudo de armas porque el apellido coincide sin importar si realmente les corresponde o no. Así ha habido publicaciones que muestran escudos de armas sin importar si realmente hay una conexión o no. Eventualmente crónicas de escudos de armas aparecían en revistas y periódicos sin importar si es correcto o no y algunos cobraban mucho por proporcionar un escudo y la reseña del apellido para ser enmarcado. En algunos casos vendían libros sobre un apellido dando una reseña genérica y un enlistado de supuestos parientes en todo el país.

Para un genealogista serio, debe ser decepcionante que sin haber encontrado un antepasado con escudo de armas, vea en la casa de su amigo un escudo de armas sin haber hecho la investigación pertinente. Pero a esta gente, no se les puede explicar que están mal porque ya pagaron y estan convencidos de que es correcto y les pertenece. Pero ellos son los que salen perdiendo porque se están perdiendo de la satisfacción de haber investigado un antepasado. La genealogía no es un camino para conseguir un estatus social sino una investigación honesta de antepasados, sin importar su posición social.

Cualquier mexicano interesado en genealogía y heráldica tiene que estar consciente de que no todos los antepasados eran de origen noble o distinguido. Muchos eran hombres de campo, granjeros o comerciantes que no tenían escudos de armas. No siempre se va a encontrar un antepasado ligado a nobles, reyes u otros con derechos a un escudo de armas. No se debe pensar en un escudo de armas en los inicios de una investigación genealógica. Se debe probar una línea ascendiente primero por varonía. Se puede también diseñar su propio escudo de armas, siempre que sea a través del rey de armas del país en cuestión donde haya nacido el antepasado.

Las mejores fuentes para consultar escudos de armas, son Luis Salazar y Castro, Endika Mogrobejo, Cadenas y Vicent y Piferrer.


Escudo de armas de la familia Villaseñor. Esta familia se puede trazar aproximadamente hasta el siglo XIV. Fue el capitán Juan de Villaseñor y Orozco el que estableció el apellido en México.

#villasenor; #genealogia, #antepasados

Sunday, September 01, 2024

Los “Antepasados de Entrada” y los “Antepasados Populares”

 Por: Alfredo I. Peña y Pérez Plazola.

(Artículo publicado por primera vez por el autor el 6 de enero del 2005 en una página familiar privada -Corgomiuri- y reeditado para esta página).

Antepasados Populares

Todos los antepasados nos llevan a saber un poco más sobre nuestras raíces pero incluso entre los antepasados hay sus diferencias. El primero que menciona esta diferencia es el señor Timothy Field Beard en su libro publicado en 1977, “How to Find Your Family Roots” (Cómo Encontrar las Raíces de su Familia). El señor Beard nos dice que los “Antepasados Populares” son aquellos personajes conocidos que sobresalieron por alguna razón, ya sea que fueron los primeros pobladores en algún lugar, hicieron algo en beneficio de la sociedad, dejaron huella por su profesión, etc., y que han dejado una gran descendencia. No todos los antepasados populares fueron personajes que sobresalieron ni tampoco es sinónimo de que hayan sido ricos o con títulos importantes. Esto no quiere decir que sean insignificantes. De cualquier manera siguen siendo populares y un gran punto de referencia para muchas familias. Tampoco tienen que ser antepasados que vivieron hace muchos siglos. Pueden ser relativamente recientes. En el caso de la familia Michel, por ejemplo, esta don Pedro Regalado Michel Corona. Muchos de los miembros de esta familia que he localizado e identificado sus ramas, tienen como punto de referencia a don Pedro Michel ya sea como antepasado directo o indirecto y esto lo hace un antepasado popular. Otra razón que lo hace un antepasado popular es que fue un personaje importante a nivel local y estatal. De él se derivan muchas familias y no todas llevan el apellido Michel en primer término.

Otro antepasado popular es Cristóbal Ordóñez. El era hermano de Juan Michel, que fue conquistador y recibió escudo de armas por sus servicios a la Corona. Juan solo tuvo una hija y por lo tanto el apellido se iba a perder. Lo que hizo Cristóbal fue que a sus hijos les dio como apellido, uno compuesto: Michel Ordóñez y así permaneció hasta finales del siglo XVIII cuando todos los integrantes de esta familia quitaron el Ordóñez para quedarse solo con el Michel. Cristóbal sobresalió por haber sido uno de los primeros pobladores y co-fundadores de la ciudad de Guadalajara a pesar de su corta edad. De él han salido cientos (posiblemente ya sean miles) de familias que han continuado su apellido o lo han perdido pero que siguen llevando su sangre. Hay muchos Michel que se identifican con otros personajes miembros de la misma familia, pero no todos mencionaban a Cristóbal. Eventualmente se dieron cuenta de que descendían de él.

El Capitán Juan de Villaseñor y Orozco, fundador de Valladolid (ahora Morelia), Michoacán, es otro que es usado como punto de referencia por miles de personas dentro de sus genealogías. De él descienden infinidad de personajes conocidos a nivel local, estatal, nacional e internacional. Es tan abundante su descendencia que se le llama el “Abraham de las Américas”. Rodrigo Díaz de Vivar, mejor conocido como “El Cid Campeador”, es otro antepasado popular. Hace algunos años encontré cuando andaba buscando conexiones para otros antepasados, una pequeña referencia al Cid. Me dió curiosidad y al seguir investigando me encontré con la sorpresa de que algunos reyes de España habían sido sus tataranietos. Uno de ellos, fue Alfonso VIII, antepasado para varios miembros de la familia Michel. Para genealogistas en otros países, antepasados populares puden ser Brian Boru o Neil de los Nueve Rehenes para los irlandeses; para los escoceses Robert the Bruce, John Knox Annie Laurie. Para los rusos, Yaraslav; para los españoles, Rodrigo Díaz de Vivar el Cid Campeador; los ingleses tienen a Alfredo Magno, William el Conquistador o algún personaje que haya firmado la Carta Magna en Inglaterra y que es el equivalente a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. En Francia, los genealogistas tienen a San Luis y Juana de Arco. Woden, Carlomagno y Martín Lutero, son antepasados populares para los alemanes. Estados Unidos, como es cosa sabida, fue poblado por los que viajaban en en barco llamado Mayflower en 1620. Algunos de los antepasados populares que venían en ese barco eran: William Brewster, Isaac Allerton, Augustine Herman, Theopolus Eaton, Ann Lloyd, Ann Marbury Hutchinson y Priscilla Mullen.

Antepasados de Entrada

Los antepasados de entrada son aquellos que “dan entrada” o le permiten a uno continuar la genealogía más allá de los 500 años y son la conexión hacia antepasados que pertenecen a la nobleza. Algunos antepasados populares también pueden ser antepasados de entrada como es el caso de Ann Lloyd, en Estados Unidos, que fue una mujer muy poderosa en su tiempo y estuvo casada con Thomas Yale. Su nieto Elihu Yale, eventualmente dejó una gran fortuna que donó y que fue la que se usó para construir la Universidad de Yale. Ann Lloyd tenía antepasados que pertenecían a la nobleza de Inglaterra y por lo tanto, su genealogía puede llegar hasta Carlomagno y esto es lo que la hace un antepasado de entrada. Para poder continuar más allá del año 1500, se debe encontrar la conexión con un antepasado con enlaces a la nobleza. Es muy poco común poder continuar sin un antepasado noble. Se han dado casos, pero es muy difícil. Aún dentro de la genealogía en México, si no se han identificado antepasados en España, pero se quiere llegar más allá de los 500 años, hay que hacer la conexión con Moctezuma para poder llegar hasta el siglo XIII. Antepasados de entrada para ramas de la familia Michel que conectan con la familia Cervantes y/o Villaseñor, tenemos a: Catalina de Cervantes, esposa de Juan de Villaseñor y Orozco. Otro sería Feliciana Gómez García que estaba casada con José Santa Ana, patriarca de los Santana en Tecolotlán, Jalisco. Baltazar Temiño y Bañuelos, fundador de Zacatecas, es otra línea que se puede seguir. Muchas personas y genealogistas que tienen a Juan de Villaseñor y Catalina Cervantes entre sus antepasados ignoran que Catalina es una antepasado de entrada pues ella desciende de la más alta y pura nobleza no solamente española, sino francesa, alemana, rusa, húngara, inglesa, entre otras más. Por lo tanto, los descendientes de ella pueden trazar su genealogía hasta Carlomagno en el año 776 y de ahí hasta Clovis en el año 445. Además de que Catalina es descendiente de El Cid y de Yaraslav. O sea, que varias ramas de la familia Michel tienen como antepasados populares y de entrada a los personajes que en otros países son los puntos de referencia y las metas a alcanzar para genealogistas en Alemania, Inglaterra, Francia, Rusia, España, además de otros países.

Esto es algo que aprendí en 1986 mientras estudiaba genealogía y me sumergía en los libros sobre las genealogías de otras familias, de Casas Reales y de personajes como Sir Winston Churchill, Henry Ford, los Astor, los Vanderbilt, entre otras. Llegar a Carlomagno se logró conseguir cuando yo era uno de los genealogistas para el grupo de familias CorGoMiUri (Corona, Godoy, Michel, Uribe). Revisé el libro sobre los parientes Garibi y antepasados Villaseñor. Una investigación que se completó yendo a la biblioteca. Durante esa investigación encontré el nombre del cónsul romano que se tiene por antepasado para Catalina Cervantes: Mario Sulpicio Quirino. La conexión no esta bien definida. Dos genealogistas aficionados de la familia Michel tenían como punto de referencia, que había un cónsul romano en la genealogía de Catalina pero no sabían ellos nada más fuera de eso. Por lo que me di a la tarea de encontarlo. Después de ese cónsul, aparecieron otros como el primer Juez de Castilla Nuño Rasura, que también, lo único que tenían estos dos miembros de la familia Michel era la referencia de que Catalina de Cervantes era descendiente de él pero no sabían cómo.

Lo importante es que no hay que apresurarse a querer encontrar un escudo de armas o pretender llegar muy lejos sin tener por lo menos los primeros 500 años. Es una pérdida de tiempo buscar un escudo de armas sin saber si es el que corresponde a la familia que investiga uno. Lo correcto es ser respetuoso de la heráldica y no tomar cualquier escudo solo porque lleva el apellido que se busca. Hay que llegar primero al tiempo de la conquista. Una vez estando ahí, la investigación toma otro rumbo y se vuelve más interesante. Pero más sobre los escudos de armas en otra ocasión.

La imagen corresponde al Capitán Juan de Villaseñor y Orozco. Conquistador y fundador de Valladolid, que hoy es Morelia, Michoacán. Es considerado un antepasado de entrada porque su esposa, Catalina Cervantes de Lara desciende de la nobleza española que conecta con Carlomagno.